Pitó la cuarta jornada en Córdoba y no influyó en la victoria ilicitana (0-1)
Otro muro tiene que superar el Elche de Fran Escribá, el arbitraje de Jorge Valdés Aller en el estadio Martínez Valero. Los franjiverde, pitando él el encuentro, ganaron esta temporada el partido de liga en Córdoba (0-1) y ningún equipo tuvo que acordarse de su actuación. Pasó desapercibido y no influyó en el resultado final, que es lo que siempre se le pide a un árbitro.
Además de ese, durante esta campaña, el colegiado ha arbitrado siete partidos. En ellos, la victoria sólo ha sido una vez para los locales, ha habido tres empates y tres victorias de los visitantes. La temporada pasada, dirigió 21 encuentros. En 14, la victoria fue para los locales, cuatro de los partidos que pitó acabaron en empate y en tres ocasiones la victoria fue para los visitantes. Es extraño que, con esos números tan caseros, pitase tan mal al Elche aquel día. Sin duda, el equipo local más perjudicado por él.
Vuelta al lugar del crímen
El castellano-leonés vuelve por primera vez al Martínez Valero tras su bochornosa actuación la temporada pasada ante el Celta de Vigo (0-2). Entonces, se cargó el partido expulsando injustamente a cuatro jugadores, entre ellos, al capitán Generelo por ir, en representación del equipo, a pedirle explicaciones sobre lo que estaba pasando.
El centrocampista extremeño, esta semana, quitaba hierro al asunto y aseguraba que “es un buen árbitro”. El mediocentro, que hizo dupla en la medular del Zaragoza con Cani, rival ahora en el Villarreal, hace bien, pues no hay que olvidar que el Elche también ha ganado con este colegiado, recientemenete en Segunda “B”, cosa que esperemos vuelva a ocurrir el domingo a las diez y media de la noche.
Tags: arbitro, castellano-leonés, Castilla-León, colegiado, elche, Jorge Valdés Aller, jornada 16, Liga Adelante, segunda división, trencilla, valdes aller, villarreal